El problema del desperdicio de agua es particularmente sentido en estos últimos tiempos: el impacto ambiental y la salud del planeta son importantes para muchos más individuos que en el pasado, razón por la cual se está buscando cada vez más evitar el derroche de materias primas y energía a través de algunos pequeños ajustes cotidianos.
Para tener una idea de los consumos anuales de agua por parte de una familia promedio, basta pensar que un núcleo compuesto por cuatro personas consume en promedio 450 litros de agua al día, o el equivalente de 164.000 litros al año. Multiplicando estos valores por el número de familias residentes en un barrio, una ciudad o una metrópoli, es posible hacer una estimación y notar la ingente cantidad de agua que se desperdicia diariamente.
Dada la enorme cantidad, es fundamental que todos contribuyan a evitar los desperdicios a través de un consumo ponderado y consciente. A continuación, una breve guía a los ajustes a considerar para reducir los consumos.
Utilizar al máximo los electrodomésticos
Los electrodomésticos, si se usan de la manera correcta, pueden ayudar a reducir los desperdicios. En particular la lavadora y el lavavajillas, usados a plena carga de noche o durante el fin de semana, permiten evitar que el agua corra en vano, reduciendo netamente los consumos (aproximadamente 8.200 litros menos al año).
Sí, entonces, a los electrodomésticos clase A+ y A++ y, sobre todo, a los nuevos modelos marcados con el sello Energy Star, diseñados especialmente para ahorrar alrededor del 50% de agua a través de una erogación controlada de la misma en base a la carga.
Atención a los grifos
Un uso consciente de los grifos de casa puede ser muy útil para evitar los desperdicios.
Primero que todo, si en casa hay un grifo que gotea, será bueno repararlo: el consumo de un grifo dañado puede llevar a un desperdicio que va de los 5.000 a los 20.000 litros anuales.
Si los grifos están funcionando, muy útiles pueden ser también los reductores de flujo, o sea, pequeños instrumentos gracias a los cuales es posible reducir los consumos de agua hasta un 30%.
Otro método para evitar dispersiones es el de cerrar los grifos durante las operaciones de lavado cotidiano como lavarse los dientes o afeitarse. Con este pequeño truco es posible ahorrar 6 litros de agua por minuto y reducir los consumos anuales del 30% al 50%.
Preferir la ducha al baño
La ducha siempre debería ser preferida al baño: para tomar un baño en la bañera se desperdician aproximadamente 80 litros de agua, mientras que para una ducha se necesitan alrededor de 25, con un consumo reducido del 75%.
También el tiempo a pasar bajo la ducha debe ser controlado: bastan de 7 a 10 minutos, teniendo en cuenta que cada minuto se consumen de 6 a 10 litros de agua.
Educar al reciclaje
El paso más importante para evitar los desperdicios de agua consiste en la educación al reciclaje.
El agua pluvial recogida mediante cisternas flexibles, por ejemplo, puede ser útil para hacer trabajos domésticos que no requieren el uso de agua potable (lavar el coche, regar las plantas o lavar el pavimento de un patio).
De la misma manera, el agua usada para lavar frutas y verduras puede ser utilizada para irrigar y regar.
Estos son solo algunos ejemplos, pero es posible reciclar el agua de muchas otras maneras, reduciendo considerablemente los consumos y los costos anuales.
Protege las cisternas blandas de los animales: estrategias y soluciones.
Gestiona la emergencia hídrica en el sector agroalimentario.
Administra los aceites usados en cabañas de montaña utilizando tanques flexibles
Manual práctico para el mantenimiento de tu cisterna: pasos clave
Ahorrar agua en la obra: técnicas innovadoras de reutilización con EcoTank.