Cómo conservar el agua potable mediante el uso de tanques flexibles

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Mantener siempre disponibles suministros y reservas de agua potable es de suma importancia, especialmente ante emergencias o desastres naturales de gran envergadura. La escasez de agua potable puede extenderse por periodos variables, por lo que resulta imprescindible adoptar medidas preventivas útiles para afrontar cualquier contingencia, asegurando un almacenamiento de agua potable fácil y seguro.

Necesidad diaria de agua: ¿cuál es la cantidad recomendada?

En promedio, un adulto requiere alrededor de cuatro litros de necesidad diaria de agua, distribuidos entre agua para beber y agua para higiene personal y preparación de alimentos.

Si la familia incluye ancianos, niños, personas enfermas o mujeres embarazadas o en periodo de lactancia, el volumen de agua debe incrementarse significativamente hasta cinco o seis litros por persona; lo mismo aplica para quienes residen en zonas de clima extremadamente cálido o frío.

El agua potable, por lo general, no se deteriora tan rápidamente como los alimentos, pero si no se almacena de manera adecuada, puede contaminarse con bacterias perjudiciales para la salud. Por ello, es crucial contar con sistemas de suministro apropiados, capaces de preservar el agua pura e intacta.

La conservación del agua potable mediante cisternas flexibles constituye la opción más acertada, ya que previene la contaminación tanto por bacterias como por agentes químicos presentes en el plástico de contenedores y depósitos no regulados.

Las cisternas flexibles autoportantes

El método más sencillo y seguro para almacenar agua potable es mediante el uso de cisternas flexibles autoportantes. Este sistema ofrece múltiples ventajas: es práctico, económico, fácil de instalar y garantiza que el agua se mantenga limpia e incontaminada, lista para su consumo o uso en la preparación de alimentos, infusiones y bebidas.

Las cisternas flexibles para el almacenamiento de agua potable están disponibles en distintos tamaños, que se pueden seleccionar en función de la cantidad de agua a almacenar y del espacio disponible para su instalación. La capacidad máxima puede alcanzar los 500 metros cúbicos y, dependiendo de las necesidades, los depósitos pueden conectarse a tuberías, válvulas y desagües especiales.

Practicidad de uso de las cisternas flexibles

Las cisternas flexibles autoportantes son ideales para quienes se preocupan por la sostenibilidad y la prevención: la posibilidad de almacenar agua potable y mantenerla en reserva para diversas eventualidades es perfecta para quienes rechazan el desperdicio de recursos.

Los depósitos están diseñados para la conservación de agua potable o, en su caso, también de agua de lluvia. Gracias a su versatilidad, son adecuados tanto para un uso permanente como temporal: de hecho, son plegables y pueden almacenarse en espacios reducidos como almacenes, trasteros o garajes.

Modalidad de instalación

Las cisternas flexibles son flexibles, prácticas y manejables y no requieren permisos especiales para su instalación: esto facilita aún más su uso, ya que no es necesario preparar el terreno previamente. Además, los depósitos no necesitan mantenimiento y pueden ser instalados o trasladados directamente por los propietarios, sin la necesidad de obreros ni equipos especializados.


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